Para entender el Bitcoin y su potencial

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Para entender el Bitcoin y su potencial

por: Jeffrey Tucker

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¿Cuál es la mayor invención en la historia humana? Yo diría que la respuesta es la propiedad privada. Si usted entiende por qué, entonces también debería tener un profundo aprecio por otra gran invención en la historia humana: La cadena de bloques. Ambas se refuerzan mutuamente. De hecho, la humanidad nunca ha tenido una mejor herramienta para registrar las afirmaciones de propiedad en estructuras económicas complejas, globalizadas y digitales.

Vayamos atrás en el tiempo, y hemos unos 150,000 años, cuando existían muchas moras y animales lentos, para alimentar a las pocas personas que necesitaban comer. Sin embargo, entonces la comida se agotó. Estaban frente a frente con la terrible realidad de la escasez.

La propiedad privada es la mayor invención en la historia humana Clic para tuitear

¿Cuál es la solución? Enfrentados a la hambruna, las personas descubrieron cómo domesticar animales y cultivar comida. Para alcanzar la plena producción es necesario proclamar la propiedad de la tierra y de los frutos de su trabajo, de forma que usted puede negociar con otros. Así se inventó la idea de la propiedad privada. Requirió cierta medida de consenso social y de imposición. Necesitamos que las personas estén de acuerdo respecto a qué le pertenece a quién.

Una herramienta engendra otra

Por ello es que la tecnología de la propiedad privada requiere otra tecnología: una herramienta para llevar registro de quién es dueño de qué. Bajo condiciones económicas muy preventivas, los medios para saberlo también pueden ser primitivos. Hay declaraciones orales y consenso comunitario. Existen rejas y muros para señalar los derechos de propiedad. El marcar animales y comida vino después. La ley emergió para proteger los derechos de propiedad. Mucho más tarde en la historia surgió la idea de las aseguradoras de títulos.

El punto de estas herramientas es impulsar acuerdos, brindar estándares públicos que suavizan las operaciones comerciales y alienten interacciones pacíficas en lugar de interacciones violentas. Conforme las estructuras económicas se vuelven cada vez más sofisticadas, también deben hacerlo las herramientas que usamos para establecer e imponer los derechos de propiedad necesarios para avanzar.

Bitcoin es ejemplo de una nueva tecnología a la altura de los tiempos Clic para tuitear

Siempre ha existido y siempre existirá el problema del robo, la mentira, el engaño, el fraude, la falsificación de registros y demás. Idealmente, las herramientas se vuelven mejores para detectar y prevenir que estos alteren el comercio pacífico.

El problema de establecer derechos de propiedad demanda soluciones más sofisticadas una vez que la riqueza se vuelve financiera, global y móvil. El siglo XIX, los certificados de acciones y los bonos impresos eran sujetos a fraude. Cuando este se realizaba sin control, podía destruir compañías enteras, creando falsas fortunas y destruyendo las reales. Recordemos que la historia de El Gran Gatsby se mueve alrededor de una fortuna falsa, generada a través de fraudulentos registros financieros.

La base de datos

En los viejos tiempos, las asignaciones de propiedad se asignaban y registraban a mano. Aquí es donde la invención de la base de datos hizo una contribución sorprendente. Los derechos podían ser intercambiados, reasignados con mayor facilidad, y moverse más rápidamente. Las bases de datos conquistaron el mundo por su flexibilidad, e hicieron una inmensa contribución al crear registros más correctos de toda clase.

Sin embargo, han estado lejos de ser perfectas. En un entorno altamente apalancado, los derechos de propiedad pueden volverse otra vez turbios y ambiguos, y las personas pueden manipular el sistema. Considere la crisis financiera del 2008: con títulos financieros basados en hipotecas que integraban millones de títulos de propiedad con un valor de trillones de dólares, los derechos de propiedad se volvieron confusos. Hasta cierto punto, el boom en el mercado de vivienda dependió de esto. Gerentes financieros, prestamistas e inversores, no querían saber. Sin embargo, cuando el sector colapso, gracias a diestros y curiosos investigadores, los mercados trabajaron por años para definir quién era dueño de qué.

Ahora sabemos una las grandes razones para este problema. Entre un mar de peligros morales y una errante política monetaria, las bases de datos estaban demasiado centralizadas y no eran sujetas a verificación por terceras partes. Las agencias de calificación de deuda estaban a cargo de determinar la calidad de la deuda y el riesgo de incumplimiento. Cuando se equivocaron, no había nadie que pudiera brindar una revisión constante, había que confiar en ellas. Cuando su juicio falló, el error casi desplomó al sistema financiero mundial.

La cadena de bloques

El congreso respondió con regulación y promesas de más supervisión. Absurdo. Lo que necesitábamos era mejor tecnología. Sólo el mercado podía brindarla.

Ese mismo año, irónicamente, algo sorprendente se inventó. El White Paper del seudónimo Satoshi Nakamoto propuso una nueva solución: el libro de contabilidad que registra los derechos de propiedad debería ser parte de una red de distribución que pueda ser descargada y hospedada por cualquier nodo. Los cambios en el libro sólo pueden realizarse a través de estrictas reglas, pruebas de trabajo o inversión, y consenso comunitario. El resultado de este nuevo libro de contabilidad basado en la nube y descentralizado es un registro inmutable que no requiere de sistemas de confianza en terceros para operar.

La invención destacada fue, por supuesto, el Bitcoin. De hecho, no fue destacado. Casi nadie le puso atención hasta que la tasa de intercambio entre dólares y bitcoin comenzó a elevarse cada vez más. Sólo entonces este sorprendente nuevo dinero comenzó a recibir atención. Incluso entonces, la mayoría de las personas no captaron el punto.

La cadena de bloques cambiará cómo registramos las propiedades Clic para tuitear

Lo que muchas personas no entendieron durante el gran mercado alcista del Bitcoin es que esta nueva herramienta monetaria era sólo el fruto más conspicuo de una nueva y poderosa infraestructura, con aplicaciones a los mercados financieros, los contratos y los títulos de propiedad del todo el mundo.

Resulta que no se trataba sólo del Bitcoin, que ciertamente es extraordinario. Igualmente espectacular es en sí mismo el valor de la tecnología de bloques como servicio para un registrar.

The Economist explica:

“La cadena de bloques es una tecnología incluso más potente. En esencia, es un libro de contabilidad compartido, confiable y público, que todos puedan revisar, pero que ningún usuario controla. Los participantes en un sistema de cadena de bloques mantienen el registro actualizado colectivamente: puede ser corregido sólo de acuerdo a reglas estrictas y por acuerdo general…

Las cadenas de bloques son también el ejemplo más reciente de los inesperados frutos de la criptografía. Se usa codificación matemática para convertir una pieza de información original en código, conocido como un hash. Cualquier intento de alterar alguna parte de la cadena de bloques es evidente de forma inmediata, porque el nuevo hash no se ajustará a los viejos. De este modo una ciencia que mantiene la información secreta (vital para incitar mensajes y para las compras y la banca en línea) es, paradójicamente, una herramienta para los tratos abiertos.”

 

Verdad respecto a la propiedad y los activos digitales

Este año, en la FEECon (entre muchas remarcables expreses de aprendizaje) tuve una conversación pública con un jugador importante de una nueva compañía en el sector de las cadenas de bloque, líder en una industria que está cambiando completamente las estructuras económicas de dos del mundo. Esa persona es Caitlin Long, presidenta de Symbiont, una de miles de nuevas compañías que despliegan la tecnología de la cadena de bloques para brindar precisión, claridad y verdad en los derechos de propiedad.

Symbiont es una compañía dedicada enteramente a la cadena de bloques, que registra sus títulos en una red distribuida. No es una cadena de bloques “tokenizada”, por lo que no hay monedas o activos que comprar. Sin embargo, dentro del sector hay miles de compañías que usan tokens como Bitcoin, Ether, Factoid y muchos más. Usualmente se dividen entre monedas y activos digitales. (Y fuente favorita para mantenerme al tanto de todos ellos es BraveNewCoin.com.)

Es cierto que cuando las personas escuchan la frase “cadena de bloques” se alemán porque la discusión rápidamente se vuelve muy técnica. No parece importar mucho, porque no es algo que nos concierna a usted o a mí.

La mejor revelación que surgió de la plática que tuve con Long es que le cadena de bloques es absolutamente esencial para todos nosotros. Esto no significa que usted tenga que codificar, aprender criptografía, manejar complejas carteras en sus dispositivos digitales y demás. Tampoco necesita saber de electricidad para prender las luces.

Sin embargo, en el futuro la tecnología de la cadena de bloques afectará profundamente la seguridad de sus derechos de propiedad. Los bancos están adaptando. Las compañías de títulos, las agencias estatales, los registradores de toda clase están saltando hacia esta nueva forma de hacer las cosas. El deseo de conocer la verdad inmutable es lo que está impulsando esto.

No robe cosas

Un ejemplo del valor añadido que se brinda nos lo ofrece, una vez más, The Economist:

“Cuando la policía hondureña llegó a desalojarla en 2009, Mariana Catalina Izaguirre había vivido en su humilde casa por tres décadas. A diferencia de muchos de sus vecinos en Tegucigalpa, la capital del país, ella incluso tenía un título oficial sobre la tierra en que ésta se levantaba. Sin embargo, los registros en el Instituto de propiedad del país también mostraban a otra persona registrada como dueño -y la persona convenció al juez de firmar una orden de desalojo. Para cuando la confusión legal finalmente se resolvió, la casa de la señora Izaguirre había sido demolida.

Es la clase de cosa que sucede todos los días en lugares donde los registros son más llevados, mal administrados o están corruptos -es decir en buena parte del mundo. Esa carencia de seguridad de los títulos de propiedad es una fuente endémica de inseguridad e injusticia. También hace más difícil poner una casa o un terreno como colateral para un préstamo, lo que obstaculiza las inversiones y la creación de trabajos… Por eso es que políticos que buscan limpiar al Instituto de la propiedad de Honduras, le han pedido a Factcom, una empresa emergente norteamericana, que brinde un prototipo de registro de tierra basado en la cadena de bloques. El interés en esta idea también se expresado en Grecia, que no tiene un registro de terrenos como tal y donde solamente el 7% del territorio está adecuadamente mareado.”

Cuando escuché por primera vez acerca de esta compañía Factcom, me emocione y accedía convertirme en consejero precisamente debido al servicio que podría brindarle a todos las personas en el mundo que lidian con un serio problema de ambigüedad en los derechos de propiedad. Este es un problema en todo el mundo, y quizá incluso en su vecindario. Actualmente hay miles de estas compañías trabajando con dicha tecnología.

¿Alguna vez ha sido parte en una disputa por el título de una casa? Pueden ser enormemente costosas para resolverse. Algunas veces no pueden definirse. ¿Qué pasa después? He visto propiedades enteras caer en el abandono, estructuras adorables de caer y colapsar, y activos de gran valor quedar incapaces de servir a cualquier propósito. Es un desastre.

Ese es sólo el ejemplo más aparente. en los mercados financieros, los problemas se vuelven infinitamente más complejos. Resolver lo que se prometió en contra de lo que realmente se es propietario puede volverse alucinante. La cadena de bloques no tolera dicha ambigüedad.

Piense acerca de otras formas de registro: los de nacimientos, muertes, matrimonios, bautismos, derechos de autor, herencias y demás. Bajo el sistema actual hay demasiados conflictos jurisdiccionales, confusiones, pérdidas y fraudes. La cadena de bloques ofrece la posibilidad de un registro inmutable y universal.

La fiebre del oro

Observando las valuaciones de muchas compañías dedicadas a la cadena de bloques, es extremadamente obvio que hay una fiebre del oro en este momento. En el futuro, algunas se elevarán a la Luna, y otras se estrellarán. Cuáles irán a dónde es algo que el mercado habrá de decidir. En cuanto al valor de la tecnología subyacente no hay duda alguna.

Regresando al ejemplo de las condiciones económicas primitivas, esa primera persona que rodeó su terreno con una cerca tenía algo bueno entre manos. El punto era mantener fuera a las personas indeseadas, pero también brindar mejor información, facilitar las inversiones y el comercio, incentivar la producción y mantener a raya la violencia. La cerca hizo del mundo un mejor lugar y ayudó a que un mundo hambriento aprendiera a alimentarse a sí mismo.

Hoy también tenemos hambre de claridad sobre los derechos de propiedad. La sofisticación de nuestras estructuras económicas ha superado nuestra habilidad de llevar registro de las reivindicaciones. Ahí es donde la hermosa, escalable y honesta cadena de bloques puede hacer toda la diferencia.

Le pregunté a Long si la crisis financiera del 2008 hubiera ocurrido si todos los títulos estuvieran registrados en una cadena de bloques. Su respuesta: absolutamente no. Eso es algo sorprendente para considerar.

La certeza sobre la propiedad ha salvado a los seres humanos muchas veces en el pasado. Lo hará de nuevo.

*Este artículo se publicó originalmente en: https://fee.org/articles/to-whom-does-this-thing-belong-and-how-do-we-know/ Traducido por: GaribayCamarena.Com

 

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Jeffrey Tucker es Director de Contenido en la Foundation for Economic Education, Chief Liberty Officer de Liberty.me, investigador del Acton Institute, y autor de 5  libros.

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